La verdad es que continuamos en plan vago en el tema cocina en casa, entre que hace calor y que mi sobrina viene todos los días a comer (tiene dos años y a mi se me cae la baba) no tengo mucho tiempo para dedicar a la cocina, pero todos los días cuando la pitufa viene pide galletas, y no pueden ser de paquete porque es muy lista y pide la lata de las galletas de la tía, asique, no puede estar vacía.
Estas galletas son muy fáciles de hacer, realmente no necesitamos ni siquiera la batidora, ya que sólo es mezclar, pero el sabor que te queda cuando las comes es indescriptible, incluso mi marido que siempre huye de mis dulces como puede, se las come sin decir ni una sola queja.